No tengas miedo
No tengas miedo La verdad se impone con el peso de una losa. Izzy confirma lo que Holly temÃa: Stewart Goodwin, esposo de Barbara Robinson, es Trig… y también es Bill Wilson. El hombre que compartió cenas, cumpleaños y conversaciones triviales con la familia… es el autor de la amenaza que los mantiene en vilo.
El shock es profundo. No solo por el engaño, sino por lo que implica. El asesino no viene del afuera. Vive entre ellos.
Holly actúa con rapidez. Teme que, al sentirse descubierto, Stewart acelere su plan. Con ayuda de Warwick e Izzy, orquestan una vigilancia encubierta. Intervienen su computadora. Rastrean sus movimientos. Y encuentran el patrón: las vÃctimas potenciales ya están elegidas. Hay listas, horarios, rutas. Stewart no improvisa. Tiene un mapa de muerte trazado.
Pero aún no ha matado a nadie.
Barbara es apartada con una excusa. Jerome no entiende, pero obedece. Holly, con un temblor apenas perceptible en la voz, le dice:
—No le preguntes nada. Solo esperá.
Mientras tanto, Stewart lo intuye. Sabe que el tiempo se acaba. Esa noche, se sienta solo en el living. Mira una foto familiar. Y por primera vez, duda con violencia. ¿Qué significa redención si destruye lo único real que construyó?
