Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva Los principios no cambian. Son el suelo firme sobre el cual se puede construir una vida efectiva. Al igual que las leyes fÃsicas —como la gravedad—, los principios rigen los resultados a largo plazo, aunque no siempre sean evidentes de inmediato. Actuar con deshonestidad puede parecer ventajoso en el corto plazo, pero inevitablemente debilita la confianza y el carácter, provocando consecuencias destructivas.
Cultivar la ética del carácter exige introspección, compromiso y práctica. No se forma de un dÃa para otro, sino a través de decisiones consistentes tomadas a lo largo del tiempo. Cada vez que alguien opta por ser honesto aunque nadie lo vea, por cumplir una promesa difÃcil o por actuar con justicia en medio de la presión, está fortaleciendo su carácter. Esas pequeñas victorias interiores son las que dan forma a la grandeza personal.
La ética del carácter también es esencial para la confianza, tanto personal como social. La confianza no se exige, se gana. Y esa ganancia solo es posible cuando las personas demuestran, con hechos constantes, que sus palabras reflejan sus convicciones. La coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace es el núcleo de la credibilidad.