Fabulas
Fabulas EL DISTINGUIDO EXTRANJERO
UNA VEZ LLEGÓ a este mundo un visitante de un planeta vecino, y se encontró en el lugar de su descenso con un gran filósofo que iba a encargarse de enseñárselo todo.
Primero cruzaron un bosque, y el extranjero se fijó en los árboles.
—¿Quiénes son? —preguntó.
—Son sólo vegetales. Están vivos, pero carecen de cualquier interés.
—No sabría yo qué decirle. Parecen muy educados. ¿Nunca hablan?
—No tienen ese don —dijo el filósofo.
—Pues a mí me parece que los oigo cantar —dijo el otro.
—Es sólo el viento entre el follaje —señaló el filósofo—. Le explicaré la teoría de los vientos: es muy interesante.
—Bueno —dijo el extranjero—, me gustaría saber qué piensan.
—No pueden pensar —repuso el filósofo.
—No sabría yo qué decirle —respondió el extranjero. Posó una mano en un tronco y añadió—: Me gusta esta gente.
—No son gente —contestó el filósofo—. Sigamos.
