Drácula
Drácula Mientras escribo esto, en el pasadizo debajo de mà se escucha el sonido de muchos pies pisando y el ruido de pesos bruscamente depositados, indudablemente las cajas con su cargamento de tierra. También se oye el sonido de un martillo; es la caja del conde, que están cerrando. Ahora puedo escuchar nuevamente los pesados pies avanzando a lo largo del corredor, con muchos otros pies inútiles siguiéndolos detrás.
Se cierra la puerta, las cadenas chocan entre sà al ser colocadas; se oye el chirrido de la llave en la cerradura; puedo incluso oÃr cuando la llave se retira; entonces se abre otra puerta y se cierra; oigo los crujidos de la cerradura y de los cerrojos.
¡OÃd! En el patio y a lo largo del rocoso sendero van las pesadas ruedas, el chasquido de los látigos y los coros de los gitanos a medida que desaparecen en la distancia. Estoy solo en el castillo con esas horribles mujeres.
¡Puf! Mina es una mujer, y no tiene nada en común con ellas. Estas son diablesas del averno.
No permaneceré aquà solo con ellas; trataré de escalar la pared del castillo más lejos de lo que lo he intentado hasta ahora. Me llevaré algún oro conmigo, pues podrÃa necesitarlo más tarde. Tal vez encuentre alguna manera de salir de este horrendo lugar.