Drácula
Drácula "Sé que estarás muy ansiosa de saber todo lo que ha sucedido desde que nos separamos en la estación del ferrocarril en Whitby. Bien, querida, llegué sin contratiempos a Hull, y tomé el barco para Hamburgo, y luego allà el tren. Siento que apenas puedo recordar lo que pasó durante el viaje, excepto que sabÃa que iba de camino hacia Jonathan, y que, como seguramente tendrÃa que servir de enfermera, lo mejor era que durmiera lo que pudiera… Encontré a mi amado muy delgado, pálido y débil. Toda la fuerza ha escapado de sus queridos ojos, y aquella tranquila dignidad que te he dicho siempre mostraba en su rostro, ha desaparecido. Sólo es una sombra de lo que era, y no recuerda nada de lo que le ha sucedido en los últimos tiempos. Por lo menos, eso desea que yo crea, y por lo tanto nunca se lo preguntaré. Ha tenido una experiencia terrible, y temo que su pobre cerebro pagará las consecuencias si trata de recordar. La hermana Agatha, que es una magnÃfica monja y una enfermera nata, me dice que desvariaba sobre cosas horribles mientras tenÃa la cabeza trastornada. Quise que ella me dijese de qué se trataba, pero sólo se persignó y me dijo que nunca dirÃa nada; que los desvarÃos de los enfermos eran secretos de Dios, y que si una enfermera a través de su vocación los llegaba a escuchar, debÃa respetar sus votos. Es un alma dulce, buena; y al dÃa siguiente, cuando vio que yo estaba muy afligida, ella misma suscitó de nuevo el tema, y después de decir que jamás mencionarÃa sobre lo que desvariaba mi pobre enfermo, agregó: 'Le puedo decir esto, querida: que no era acerca de nada malo que él mismo hubiera hecho; y usted, que será su esposa, no tiene nada por qué preocuparse. No la ha olvidado a usted ni lo que le debe. Sus temores eran acerca de cosas grandes y terribles, sobre las que ningún mortal debe hablar. Yo creo que la dulce hermana pensó que yo podrÃa estar celosa, con el temor de que mi amado se hubiera enamorado de otra mujer.