Drácula
Drácula Me conmovió la ternura de su tono y le pregunté por qué.
—¡Porque yo sé!
Y ahora estamos todos regados; y durante muchos largos días la soledad se va a sentar sobre nuestros techos con las alas desplegadas. Lucy descansa en la tumba de su familia, un señorial mausoleo en un solitario cementerio, lejos del prolífico Londres, donde el aire es fresco y el sol se levanta sobre el Hampstead Hill, y donde las flores salvajes crecen según su propio acuerdo.
Así es que puedo terminar este diario; y sólo Dios sabe si alguna vez comenzaré otro. Si lo comienzo, o si tan sólo vuelvo a abrir éste otra vez, tratará con gente diferente y con temas diferentes; pues aquí al final, donde se narra el romance de mi vida, aquí vuelvo yo a tomar el hilo de mi trabajo cotidiano, y lo digo triste y sin esperanza.
FINIS
“Gaceta de Westminster”, 25 de septiembre
UN MISTERIO DE HAMPSTEAD