Drácula
Drácula Sin embargo, parecÃa conocer la situación, sin hablar, puesto que se sentÃa ansiosa por saber qué habÃa dicho. El profesor le repitió la conversación, y Mina le dijo:
—Entonces, no hay tiempo que perder. ¡Es posible que no sea todavÃa demasiado tarde!
El señor Morris y lord Godalming se dirigieron hacia la puerta, pero la voz tranquila del profesor los llamó y los hizo regresar sobre sus pasos: