Drácula
Drácula Además, el sol ha salido y todo el dÃa nos pertenece, hasta la puesta del sol. Vamos a bañarnos y a vestirnos. Luego, nos desayunaremos, ya que a todos nos hace buena falta.
Además, podremos comer con tranquilidad, puesto que el monstruo no se encuentra en la misma tierra que nosotros.
Mina lo miró suplicantemente, al tiempo que preguntaba:
—Pero, ¿por qué necesitan ustedes seguir buscándolo, si se ha alejado de nosotros?
El profesor le tomó la mano y le dio unas palmaditas al tiempo que respondÃa:
—No me pregunte nada al respecto por el momento. Después del desayuno responderé a sus preguntas.
No aceptó decir nada más, y nos separamos todos para vestirnos.
Después del desayuno, Mina repitió su pregunta. El profesor la miró gravemente durante un minuto, y luego respondió en tono muy triste:
—Porque, mi querida señora Mina, ahora más que nunca debemos encontrarlo, ¡aunque tengamos que seguirlo hasta los mismos infiernos!
Mina se puso más pálida, al tiempo que preguntaba:
—¿Por qué?