Drácula
Drácula Pronto nos pondremos en marcha. Temo pensar en lo que puede sucedernos; verdaderamente, estamos en las manos de Dios; solamente Él sabe lo que puede suceder y le ruego, con toda la fuerza de mi alma triste y humilde, que cuide a mi amado esposo; que, suceda lo que suceda, Jonathan pueda saber que lo amo y que lo he honrado más de lo que puedo expresar, y que mi último y más sincero pensamiento afectuoso será siempre para él.