Drácula
Drácula
2 de noviembre, por la mañana. Tuve éxito y tomamos turnos para conducir durante toda la noche; ahora ya es de dÃa y el tiempo está claro a pesar de que hace frÃo.
Hay una extraña pesadez en el aire…; digo pesadez porque no encuentro una palabra mejor; quiero decir que nos oprime a ambos. Hace mucho frÃo y sólo nuestras pieles calientes nos permiten sentirnos cómodos. Al amanecer, van Helsing me hipnotizó, dice que contesté: "Oscuridad, roces de madera y agua rugiente", de manera que el rÃo está cambiando a medida que ascienden. Mi gran deseo es que mi amado no corra ningún peligro; no más de lo necesario, pero estamos en las manos de Dios.