La Joya de las siete estrellas

La Joya de las siete estrellas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tras pronunciar estas últimas palabras casi en un susurro, guardó silencio. Se lo veía desesperanzado. Supe entonces que había llegado el momento de averiguar si tenía algún indicio, y con tono firme pregunté:

—¿Sospecha usted de alguien?

Él pareció sobresaltarse, y, mirándome fijamente a los ojos, dijo:

—¿Que si sospecho de alguien? Creo más bien que de algo. Sin duda existe cierta… influencia, pero hasta ahí llegan mis sospechas. Más tarde, si consigo extraer conclusiones definitivas y racionales, tal vez, pero por ahora…

Se detuvo a mitad de la frase y miró hacia la puerta. Se oyó el leve ruido del pomo que empezaba a girar. El corazón me dio un vuelco, y recordé que por la mañana, mientras hablaba con el sargento Daw, también nos habían interrumpido. La puerta se abrió y apareció la señorita Trelawny. Al vernos, retrocedió, ruborizada. Por unos segundos permaneció inmóvil. Se produjo cierta tensión, compartida, según observé, por el doctor Winchester, que desapareció al exclamar ella:

—Dispénseme, pero no sabía que estaban ustedes conversando. Lo buscaba a usted, doctor, para preguntarle si, ya que se encuentra aquí, esta noche puedo acostarme. Me siento exhausta, y, además, creo que hoy mi presencia no será de gran utilidad.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker