Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad Los tártaros
Tras la conversación con el barón, las chicas sintieron mucha curiosidad y le dieron muchas vueltas al tema en su cabeza. Al día siguiente visitaron al grupo de vagabundos, que habían establecido su campamento en las afueras.
Wilma sospechó que los tártaros estaban esperándolas, pues las recibieron con mucha hospitalidad[367]. Pero fue Lucia a quien trataron con mayor distinción: el jefe del grupo llegó incluso a besar el dobladillo de su vestido[368], y a continuación le pidió al que hacía las veces de intérprete que le preguntase a la joven si deseaba que su humilde siervo hiciera algo por ella[369]. Ella contestó:
—Me han dicho que vuestra gente posee más conocimientos de ciertos temas que la gente de otros países. Para mí sería un placer aprender.
