Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad Una visita al Castillo de Drácula
Al día siguiente Tellet y Wilma viajaron a Bistrita, y durante el camino Tellet, un antiguo oficial de policía, mencionó que había llamado a un viejo compañero, Barrington, para que les ayudase[381]. Parecía evidente que habían tropezado con una complicada conspiración y que era muy posible que el viejo conde Drácula[382] fuese uno de los que manejaban los hilos. Se trataba de un caso muy difícil de resolver, pero si Barrington no podía averiguar la verdad, entonces nadie podría hacerlo.
Cuando llegaron a Bistrita se dirigieron a la misma casa de huéspedes en la que Harker se había alojado tres meses y medio antes. Wilma habló con la esposa del dueño, y la mujer recordaba muy bien al «elegante caballero inglés» que se había alojado allí. También comentó que había intentado disuadirle sobre su visita al castillo de Drácula y que le había dado su cruz como talismán para protegerle.
No podía, o no quería, decir nada sobre el conde, pero Wilma creyó entender por la reacción de la mujer que había algo impío en él.
