Los poderes de la oscuridad
Los poderes de la oscuridad La muerte del conde
Pronto quedó establecido que el dueño de Carfax no era otro que el conde Drácula, y también había rumores de que el manicomio dirigido por el doctor Seward se hallaba sumido en un estado de auténtico caos. Van Helsing y Morris se presentaron allí, pero Seward no estaba; en su lugar encontraron a un extraño que parecía estar a cargo de la institución. Van Helsing solicitó que admitieran a Morris en el hospital, pues ambos estaban decididos a averiguar qué era lo que estaba ocurriendo allí. Sospechaban que la gente de Carfax había estado visitando el manicomio con regularidad.
Al día siguiente, Van Helsing y los demás se reunieron con Morris y el doctor Seward, y descubrieron que las ropas de ambos estaban rasgadas y hechas jirones. Su aspecto era más propio de fantasmas. Los dos acababan de salir de Carfax, adonde Morris había ido a buscar al doctor, que había enloquecido[419]. Morris tenía heridas en la cabeza y estaba a punto de desmayarse. Los dos fueron ingresados en otro hospital, y ese mismo día el manicomio del doctor Seward ardió hasta los cimientos sin que nadie supiera cómo se había iniciado el fuego.
