La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Su carta a casa, tal como lo contamos en el último capítulo, fue respondida a su debido tiempo por el señorito George, con su buena letra redonda de escolar que Tom había dicho que se podía leer «casi desde el otro lado de la habitación». Contenía varios puntos de interés sobre los asuntos de su casa: cómo a la tía Chloe la habían alquilado a un pastelero de Louisville, donde su talento como repostera le hacía ganar cantidades fabulosas de dinero, todo el cual, le informaban a Tom, iba a ahorrarse para juntar la cantidad necesaria para su redención; Mose y Pete estaban estupendamente y el bebé se paseaba por toda la casa bajo los cuidados de Sally y de toda la familia en general.
La cabaña de Tom estaba cerrada de momento; pero George se explayó sobre los adornos y mejoras que le harían cuando Tom volviese.