La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Cassy
Vi el llanto de los oprimidos, sin tener quien los consuele; la violencia de sus verdugos, sin tener quien los vengue.
Eclesiastés 4,1[54]
Tom tardó poco en familiarizarse con todo lo que podía esperar o temer de su nuevo estilo de vida. Era un trabajador experto y eficiente en todo lo que emprendía, y, tanto por costumbre como por principio, era puntual y cumplidor. Era tranquilo y pacífico por naturaleza, y esperaba evitar, con incesante diligencia, por lo menos parte de los males de su condición. Vio bastantes abusos y miserias para ponerse enfermo, pero decidió seguir adelante con paciencia religiosa, encomendándose a Aquél que juzga con probidad, sin perder del todo la esperanza de encontrar aún alguna vía de escape.