Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XVII. Se inventó un nuevo procedimiento contra los falsificadores, de forma que no se sellaban las tablillas hasta después de haber sido perforadas y haber pasado tres veces un cordel de lino a través del agujero. Se tomaron medidas para que, en los testamentos, las dos primeras tablillas quedaran libres, mostrando escrito únicamente el nombre del testador y siendo estas dos tablillas las únicas que se mostraran a los signatarios, y también para que ningún redactor de un testamento ajeno pudiera asignarse a sí mismo un legado. Se dispuso asimismo que los litigantes pagaran unos honorarios preestablecidos y justos a sus abogados, pero no, en cambio, al tribunal, que, al estar pagado por el erario público, sería gratuito para los ciudadanos, y que los procesos promovidos por el erario público se transfiriesen al foro y, en concreto, a los jueces recuperadores[33], y que todas las apelaciones pasaran de los tribunales ordinarios al Senado.
XVIII. Nerón no se movió nunca por el deseo ni por la esperanza de aumentar o de extender su Imperio e incluso estuvo meditando retirar el ejército de Britania, desistiendo tan sólo de su idea por vergüenza, para que no pareciese que quería rebajar la gloria de su padre. Únicamente, cuando Polemón le cedió el reino del Ponto, y el rey Cotio[34],asu muerte, el de los Alpes, transformó ambos reinos en provincias romanas.