Vida de los doce Cesares

Vida de los doce Cesares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XIII. Soportó con mucha paciencia la franqueza de sus amigos, las alusiones de los abogados y la impertinencia de los filósofos. A Licinio Muciano, de conocida tendencia a la sodomía y que, amparándose en los servicios que le había prestado, le trataba con muy poco respeto, evitó siempre censurarle, a no ser en particular y con tal delicadeza que, a un amigo común que se quejaba de ello, Vespasiano le replicó simplemente: «Yo, sin embargo, soy un hombre». A Servio Liberal, que en la defensa de un cliente muy rico se había atrevido a decir: «¿Qué le importa a César si Hiparco tiene cien millones de sestercios?», Vespasiano le felicitó personalmente por ello. Un día se encontró por casualidad en una calzada con Demetrio el Cínico, a quien acababa de condenar, sin que éste se dignase levantarse ni tan sólo saludarle, apostrofándolo además con no sé qué improperio; Vespasiano se limitó a llamarle «perro»[39].








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker