En llamas (Los juegos del hambre 2)
En llamas (Los juegos del hambre 2) Aun asÃ, Katniss no puede odiarlo. Solo desea salvarlo.
Y entonces toma una decisión.
—Seré su sÃmbolo. Su sinsajo. Pero con condiciones.
Prim debe estar a salvo. Gale también. Peeta debe ser rescatado. Y Cinna… su memoria debe ser honrada.
—No lucho por ustedes —le dice a Coin—. Lucho por ellos.
El trato está hecho.
La red de rebelión ya está tejida. Los distritos están ardiendo. Y Katniss, aunque no lo quiera, es el rostro del incendio.
La revolución tiene su emblema.
Pero el precio aún está por cobrarse.
Katniss Everdeen ya no es una chica. Es una causa. Una imagen. Un arma.
El sÃmbolo del sinsajo se despliega por los distritos como fuego entre las grietas. Ella aparece en videos de propaganda, rodeada de ruinas, entre cuerpos cubiertos de polvo, sosteniendo flores para los muertos del Distrito 8. Sus palabras no son heroicas. Son crudas. Reales.
—Si caemos, ustedes caerán con nosotros —dice a las cámaras. Y lo siente en los huesos.
