Balada de pájaros cantores y serpientes (Los juegos del hambre 4)
Balada de pájaros cantores y serpientes (Los juegos del hambre 4) Lucy Gray empieza a sospechar. Lo ve más frÃo. Más vigilante. Ya no es el joven que la admiraba entre barrotes. Es alguien que anhela controlar incluso lo que no entiende.
Y entonces, un disparo cambia todo.
Durante una redada, Coriolanus mata a un rebelde. Se enfrenta a la verdad: acaba de cruzar una lÃnea irreversible.
—¿Quién eres realmente? —le pregunta Lucy Gray al dÃa siguiente.
Y él no lo sabe. O quizás sÃ. Y no quiere decirlo.
Los pacificadores lo felicitan. Gana respeto. Sejanus lo mira con horror.
—Pensé que eras diferente —le dice.
Coriolanus solo responde con una frase seca:
—Sobrevivir exige sacrificios.
El Distrito 12, que parecÃa exilio, se convierte en el espejo donde ve su rostro real.
Y ya no se reconoce.
El Distrito 12 no perdona. No olvida. Y no confÃa.
