Cuento de un tonel
Cuento de un tonel Ha sido para reparar estas carencias trascendentales para lo que se me ha convencido, tras largos requerimientos, de que tome en mi mano la pluma; y me atrevo a prometer que el juicioso lector nada verá aquí desatendido que pueda serle útil para cualquier emergencia de la vida. Estoy seguro de haber incluido y agotado todo a lo que la imaginación humana puede elevarse o precipitarse. En particular, recomiendo a los doctos la lectura atenta de ciertos descubrimientos que otros han desatendido totalmente, y de los que solo mencionaré, entre muchos otros, mi nuevo manual para superficiales, o el arte de ser profundamente culto leyendo por encima, un curioso invento para atrapar ratones, una regla universal de razonamiento o para ser cada hombre escultor de sí mismo, junto a un aparato sumamente útil para la caza de lechuzas. Todo lo cual lo encontrará el juicioso lector ampliamente tratado en las diversas partes de este discurso.