Escritos subversivos
Escritos subversivos Confieso que me produce un alto grado de felicidad pensar que aunque en este breve tratado se hallan contenidos los caracteres de muchos miles de incurables, ninguno se sentirá ofendido, porque es natural aplicar caracteres ridÃculos a todo el mundo, excepto a nosotros mismos. Y me atrevo a decir que los tontos, pÃcaros, cascarrabias, petimetres, escritorzuelos o mentirosos más incurables de toda esta nación, enumerarán rápidamente el cÃrculo de sus relaciones como adicto a esos trastornos, lejos de imaginarse a ellos mismos calificados para el hospital.
Espero de veras que nuestra sabia Legislatura considerará este proyecto seriamente y fomentará una fundación que ha de resultar de tan eminente ayuda a una multitud de súbditos inútiles de Su Majestad, y que puede, a su debido tiempo, resultar útil para ellos mismos y su descendencia.
Desde mi buhardilla, en MoorFields.
Agosto 1, 1733.