Escritos subversivos
Escritos subversivos La mayorÃa de las diversiones de los hombres, los niños y otros animales son una imitación de la lucha.
Esto está excelentemente observado, digo cuando leo un pasaje en un autor, cuya opinión concuerda con la mÃa. Cuando diferimos, declaro que está equivocado.
Algunas veces leo un libro con placer, y detesto al autor.
La muerte de un hombre resulta generalmente de tan pequeña importancia para el mundo, que no puede ser una cosa de gran importancia en sà misma; y sin embargo yo no observo, a través de la experiencia de la humanidad, que la filosofÃa o la naturaleza nos hayan armado suficientemente contra los temores que la rodean. Ni encuentro ninguna cosa capaz de reconciliarnos con ella, sino el extremo dolor, la deshonra o la desesperación. Porque la pobreza, la prisión, la mala suerte, el pesar, la enfermedad y la vejez, generalmente fallan.
Puede resultar prudente que yo actúe a veces por la razón de otros hombres, pero sólo puedo pensar por la mÃa.
Podéis forzar a los hombres, por interés o castigo, a decir o jurar que creen. No podéis ir más lejos.
Hay cien probabilidades contra una de que un celo violento por la verdad no sea más que petulancia, ambición o vanidad.