Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Oà un acalorado debate entre dos profesores que discutÃan los caminos y procedimientos más cómodos y eficaces para allegar recursos de dinero sin oprimir a los súbditos. Afirmaba el primero que el método más justo era establecer un impuesto sobre los vicios y la necedad, debiendo fijar, según los medios más perfectos, la cantidad por que cada uno hubiera de contribuir un jurado de sus vecinos. El segundo era de opinión abiertamente contraria, y querÃa imponer tributo a aquellas cualidades del cuerpo y de la inteligencia en las cuales basan principalmente los hombres su valor; la cuota serÃa mayor o menor, según los grados de superioridad, y su determinación quedarÃa por entero a la conciencia de cada uno. El impuesto más alto pesarÃa sobre los hombres que se ven particularmente favorecidos por el sexo contrario, y la tasa estarÃa de acuerdo con el número y la naturaleza de los favores que hubiesen recibido, lo que los interesados mismos serÃan llamados a atestiguar. El talento, el valor y la cortesÃa debÃan ser asimismo fuertemente gravados, y el cobro, igualmente fundado en la palabra que diese cada persona respecto de la cantidad que poseyera. Pero el honor, la justicia, la prudencia y el estudio no habÃan de ser gravados en absoluto, pues son cualidades de Ãndole tan singular, que nadie se las reconoce a su vecino ni en sà mismo las estima.