Los Viajes de Gulliver
Los Viajes de Gulliver Aquel que ejecuta su trabajo con más agilidad y resiste más saltando y arrastrándose es recompensado con la seda de color azul; la roja se da al siguiente, y la verde al tercero, y ellos la llevan rodeándosela dos veces por la mitad del cuerpo. Se ven muy pocas personas de importancia en la corte que no vayan adornadas con un ceñidor de esta Ãndole.
Los caballos del ejército y los de las caballerizas reales, como los habÃan llevado ante mà diariamente, ya no se espantaban y podÃan llegar hasta mis mismos pies sin dar corcovos. Los jinetes los hacÃan saltar mi mano cuando yo la ponÃa en el suelo, Y uno de los monteros del emperador, sobre un corcel de gran alzada, pasó mi pie con zapato y todo, lo que fue, a no dudar, un formidable salto.