La Cosecha
La Cosecha ¡Sencilla es la palabra, Maestro! No así la de aquellos que de ti hablan. ¡Con cuánta claridad percibo la voz de tus estrellas y cómo me conmueve el silencio de tus árboles! Mi corazón quisiera abrirse como una flor y mi vida se ha colmado en una escondida fuente.
Como pájaros procedentes de un nevado y apartado país, hasta mí vienen volando tus canciones para anidar en mi corazón. ¡Cuán feliz me siento aguardando los cálidos días de abril y la alegre estación!
