La Cosecha
La Cosecha Con mi lámpara de barro, salí de mi morada y grité: "¡Venid conmigo, hijos míos, que yo alumbraré vuestro camino!"
Todavía no había amanecido y yo, por el silencioso camino, regresé clamando: "¡Fuego, alúmbrame, que mi lámpara cayó y se hizo añicos!”
