La Cosecha
La Cosecha ¿Por ventura, la fiesta del estío no es también para las hojas secas y las flores mustias?... ¿Acaso es sólo para las flores frescas? ¿El canto del mar se ha hecho sólo para las olas que se agitan y levantan? ¿No lo es, también, para las que caen y las que yacen serenas?
Mi rey pisa una alfombra tejida con joyas. Pero también el suelo humilde espera paciente el regaló de sus pisadas.
Contado es el séquito de sabios y de grandes que rodea a mi Señor; mas El sólo ha acudido en busca del pobre de espíritu, lo ha tomado entre sus brazos y lo ha convertido para siempre en su esclavo.
