La Cosecha
La Cosecha Con mis ojos, con mis labios, con todo mi ser he besado al mundo. Lo he atesorado celosamente en mi corazón. Con mis pensamientos, lo he colmado noche y día. Hasta que el mundo y mi vida, fundiéndose, han sido una misma cosa. De manera que, así como amo la luz del cielo que está fundida con mi corazón, también amo la vida.
Si el abandonar este mundo es tanta realidad como el amarlo, también tendrá un sentido separarse de la vida cual lo tiene el unirse a ella. Y si la muerte engañara este amor, el veneno del engaño lo secaría todo y hasta las estrellas se volverían negras.
