La Cosecha
La Cosecha Mi hogar, para mÃ, ya no lo es. ¡No puedo más! ¡Me marcho! El eterno Desconocido me llama desde el camino.
¡Duéleme su pisada, resonando en mi pecho!... Y el viento se levanta y comienza a lamentarse el mar.
¡Queden atrás mis dudas, mis preocupaciones e inquietudes! ¡Me marcho! Sigo la marea sin hogar. Porque el Desconocido me llama y ya ha echado a andar por el camino.
