La desaparición de Kahlan
La desaparición de Kahlan El amanecer encontró a Richard, Nicci y Cara cabalgando a través de los vastos llanos que llevaban a la Ciudad Antigua. El viento frÃo les azotaba el rostro, pero nadie hablaba. La tensión era un peso invisible que cargaban sobre sus hombros.
—Si el Gran Archivo aún existe, será un milagro —dijo Nicci, rompiendo el silencio.
—Zedd confiaba en que las antiguas protecciones lo mantendrÃan intacto —respondió Richard.
Cara resopló.
—Zedd confiaba en muchas cosas y la mitad de ellas terminaban en explosiones o desastres.
Richard no pudo evitar una sonrisa fugaz. Pero la realidad lo golpeó de inmediato. Kahlan. Encontrar su nombre en ese libro era la única prueba que le quedaba. Si fallaban, su existencia misma se desvanecerÃa como un susurro en el viento.
Las ruinas de la Ciudad Antigua aparecieron en el horizonte, majestuosas y desmoronadas a la vez. Torres rotas, calles enterradas bajo la maleza, murallas que alguna vez protegieron un imperio y que ahora eran devoradas por el tiempo.
—No estamos solos —murmuró Cara, su mano yendo a su agiel.
