La desaparición de Kahlan
La desaparición de Kahlan Cara se puso de pie, observando el pasillo oscuro más allá de ellos.
—Lo que sea que está aquà con nosotros, no quiere que sepamos la verdad.
Un viento helado recorrió la estancia, apagando la última antorcha que ardÃa en la pared. Sumidos en la penumbra, los tres se prepararon para lo que fuera a suceder.
Richard ajustó su espada y miró a sus compañeros.
—Debemos seguir adelante. No importa quién intente detenernos, encontraremos ese libro.
Y con esas palabras, se adentraron aún más en la oscuridad del Gran Archivo, donde los ecos de lo olvidado aún susurraban entre las sombras.
El aire dentro del Gran Archivo estaba cargado de una sensación opresiva, como si la misma historia contenida en sus estantes se resistiera a ser desenterrada. Richard, Nicci y Cara avanzaban con cautela, cada paso resonando entre las sombras alargadas de los pasillos.
—No me gusta esto —susurró Cara, su agiel listo en su mano.
—Ni a mà —respondió Richard—. Pero estamos aquà por una razón.
