El estado judÃo
El estado judÃo Después de la emigración de los judÃos, las empresas creadas por ellos quedarán en su lugar. Y ni siquiera faltará el espÃritu emprendedor de los judÃos allà donde se lo requiera. También en el futuro, el capital mobiliario judÃo tratará de colocarse allà donde sus propietarios conozcan bien la situación. Y mientras hoy el capital judÃo busca fuera del paÃs las empresas más lejanas, a causa de las persecuciones de que es objeto, por medio de esta solución pacÃfica volverá y contribuirá al desarrollo ulterior de los paÃses en que hemos vivido hasta ahora.
¡Cuánto ha quedado sin examinar, cuántas omisiones, cuántas cosas perjudiciales por haber sido hechas a la ligera y cuántas repeticiones inútiles presenta este escrito, en las que, ciertamente, he reflexionado y retocado!
El lector de buena fe, lo bastante inteligente como para penetrar el alma de las palabras, no se dejará desalentar por los defectos. Se sentirá más bien lleno de ardor por poder participar, con su sagacidad y su fuerza, en una obra que no pertenece a un individuo y por poder mejorarla.
¿No he expuesto cosas que se entienden por sà mismas y no he pasado por alto dificultades de importancia?
He tratado de refutar algunas objeciones; sé que hay otras muchas, más o menos importantes.
