El estado judÃo
El estado judÃo La necesidad de los judÃos por alcanzar una situación mejor es verdaderamente profunda y la Jewish Company será el órgano a crear suficientemente poderoso para satisfacer esta necesidad. En estos casos habrá, forzosamente, en el nuevo paÃs, una vida económica activa y relaciones de toda clase. En el futuro pasará lo mismo que con el desarrollo del ferrocarril, éste debÃa operarse para los hombres del año 1830. Los ferrocarriles fueron, con todo, construidos. Afortunadamente se hizo caso omiso de las objeciones de los espÃritus prácticos que defendÃan las diligencias.
La Jewish Company está concebida, en parte, según el modelo de las grandes compañÃas colonizadoras; una Chartered Company judÃa, si se quiere. Pero no le incumbe sólo el ejercicio de los derechos de soberanÃa y no persigue sólo fines colonizadores.
La Jewish Company se funda, como toda compañÃa, según acciones, de acuerdo con la legislación inglesa y bajo la protección de Inglaterra. Tendrá su sede en Londres. No puedo precisar ahora el monto del capital en acciones. Nuestros numerosos financieros los fijarán. Pero, en cifras exactas, consideraré un capital de mil millones de marcos. La fracción que se ha de invertir al comienzo de la actividad dependerá de la manera de procurarse el dinero, que ha de ser examinada más adelante.
