El estado judÃo
El estado judÃo Solamente la Company acordará a sus hombres la jornada de siete horas. Y lo podrá hacer siempre.
Tal jornada de siete horas nos servirá para atraer a nuestros hombres del mundo entero, los que sin duda acudirán libremente. Nuestro paÃs deberá ser, en verdad la Tierra Prometida...
Ahora bien, el que trabaja más de siete horas obtiene una sobrepaga en dinero, por las horas extraordinarias. Siendo que todas sus necesidades son satisfechas, los miembros de su familia incapacitados para el trabajo, atendidos por las instituciones centralizadas de beneficencia, que han sido trasplantadas al nuevo paÃs, el obrero podrá ahorrar algo. Queremos fomentar la tendencia al ahorro ya existente en nuestras gentes, porque facilita la ascensión del individuo a puestos superiores y porque, con esto, nos preparamos una enorme reserva de capitales para préstamos futuros.
A la jornada de siete horas podrán agregarse otras tres y sólo será permitido hacerlo después de un examen médico. Porque nuestras gentes se consagrarán al trabajo en el nuevo paÃs y el mundo verá, recién entonces, qué pueblo trabajador somos.