El estado judÃo
El estado judÃo Al trasladar el trabajo al nuevo paÃs provocamos, de inmediato, el movimiento de mercados.
Naturalmente, al principio sólo será un mercado de artÃculos de primera necesidad: ganado, cereales, ropa de trabajo, herramientas, armas, para no citar más que algunas cosas. Al principio, compraremos estos objetos en los paÃses vecinos o en Europa, pero las produciremos nosotros mismos a la brevedad posible. Los empresarios judÃos comprenderán rápidamente las perspectivas que se abren ante ellos.
Gradualmente, a medida que el ejército de empleados de la Company se traslade, irán surgiendo necesidades más refinadas. Entre los empleados incluyo a los oficiales de la tropa de protección, la que ha de constituir cerca del décimo de los inmigrantes del sexo masculino. Este número bastarÃa para contrarrestar las rebeliones de la gente dÃscola; la mayorÃa, sin duda, será pacÃfica.
