El estado judÃo
El estado judÃo Es evidente que todo lo que va dicho de los unskilled es de mejor aplicación tratándose de trabajadores calificados. Los obreros de las fábricas pueden ser sometidos a las mismas reglas. La oficina central que proporciona obreros cuida de ellos.
Por lo que respecta a los artesanos que trabajan por su cuenta, a los pequeños maestros, a quienes queremos alentar en consideración de los futuros progresos de la técnica, a quienes queremos proporcionar conocimientos técnicos, aun cuando ya no sean jóvenes y a los que han de transmitirse los caballos-vapor y la luz por medio de hilos eléctricos, también estos trabajadores independientes se han de buscar y encontrar por intermedio de la Society. En estos casos el grupo local se dirige a la central: necesitamos tantos y tantos carpinteros, cerrajeros, vidrieros, etc. La central lo anuncia. Los hombres se presentan para ocupar los puestos. Se dirigen con sus familias a los lugares donde se los necesita y se quedan a vivir allÃ, no siendo oprimidos por una competencia desatinada. La patria duradera, buena, ha surgido para ellos.
