Ana Karenina
Ana Karenina –¿Una partida de tenis? –propuso, con su bella sonrisa, Veselovsky–. Nosotros dos jugaremos de compañeros, Ana Arkadievna.
–No. Hace calor. SerÃa mejor pasear por el jardÃn o dar un paseo en la barca para enseñar las orillas a Daria Alejandrovna –indicó Vronsky.
–Estoy conforme con todo –aprobó Sviajsky.
–Pienso que para Dolly lo más agradable serÃa pasear por el jardÃn, ¿no es verdad? Luego ya iremos en la barca –dijo Ana.
Se decidieron por esto último.
Veselovsky y Tuchkevich se dirigieron a la caseta de baños, prometiendo preparar la barca y esperarles allÃ.
En parejas –Ana con Sviajsky y Dolly con Vronsky– pasearon por la avenida del jardÃn.