Ana Karenina
Ana Karenina Vronsky quiso volver de nuevo para decirle algo que la librara de aquella tribulación que al parecer sufría pero dudó un momento, pensó que no le recibiría bien, y continuó hacia la calle.
Todo este día lo pasó Vronsky fuera de su casa.
Cuando volvió, ya bien entrada la noche, la doncella le dijo que Ana Arkadievna tenía una fuerte jaqueca y rogaba que no la molestaran.