Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¿Creen ustedes que entonces llegué a la conclusión de que había presenciado un acto reprensible? ¡Nada de eso! «Si esto se hace con tal seguridad, y todos admiten que es necesario, es que saben algo que yo ignoro», me decía, procurando averiguar lo que era. Sin embargo, nunca lo conseguí. Por tanto, no pude ser militar como había sido mi deseo. Tampoco pude desempeñar ningún cargo público, ni he servido para nada, como ustedes saben.

—¡Bien conocemos su inutilidad! —exclamó uno de nosotros—. Es mejor que nos diga cuántos seres inútiles existirían, a no ser por usted.

—¡Qué tonterías! —replicó Iván Vasilevich con sincero enojo.

—¿Y qué pasó con su amor? —preguntamos.

—¿Mi amor? Desde aquel día empezó a decrecer. Cuando Varenka y yo íbamos por la calle y se quedaba pensativa, con una sonrisa, cosa que le ocurría a menudo, inmediatamente recordaba al coronel en la plaza; y me sentía violento y a disgusto. Empecé a visitarla con menos frecuencia. Así fue como se extinguió mi amor. Ya ven ustedes cómo las circunstancias pueden cambiar el rumbo de la vida de un hombre. Y usted dice… —concluyó.

Yasnia Poliana, 20 de agosto de 1903.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker