Cuentos populares
Cuentos populares —Soy jefe de policÃa y te pregunto todo esto porque encontraron degollado al comerciante con el que pasaste la noche —replicó el oficial—: quiero ver tus cosas —añadió después de llamar a los soldados y de ordenarles que lo registraran de arriba abajo.
Entraron en la posada y revolvieron las cosas de la maleta y del saco de viaje de Aksenov. De pronto, el jefe de policÃa encontró un cuchillo en el saco.
—¿De quién es esto? —exclamó.
Aksenov se horrorizó al ver que habÃan sacado un cuchillo ensangrentado de sus cosas.
—¿Por qué está manchado de sangre? —preguntó el jefe de policÃa.
Aksenov apenas pudo balbucir lo siguiente:
—Yo… yo no sé… yo… este cu… no es mÃo…
—De madrugada han encontrado al comerciante, degollado en su cama. La pieza donde habéis pernoctado estaba cerrada por dentro y nadie ha entrado en ella, salvo vosotros dos. Este cuchillo ensangrentado estaba entre tus cosas y, además, por tu cara, se ve que eres culpable. Dime cómo le has matado y qué cantidad de dinero le quitaste.