Cuentos populares
Cuentos populares —No —dijo el diablillo—. No lo he hecho asÃ. Me he limitado a hacer que cosechara demasiado trigo. En el mismo estaba la sangre de esas bestias; pero esta sangre no podÃa obrar mientras el trigo le diese apenas lo necesario. Y entonces era cuando no le dolÃa su último mendrugo y cuando empezó a pensar cómo lo hacÃa para utilizar el sobrante, entonces le enseñé a beber vodka. Y cuando empezó a destilar, para su gusto el don de Dios en vodka, la sangre del zorro, la del lobo y la del cerdo han salido; y ahora, le bastará que beba vodka para ser al punto como esas bestias.
El diablo jefe felicitó al diablillo, le dio su mendrugo y le hizo ascender un grado.