Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Algo natural! ¡Instintivo! No hay nada de eso. He llegado a convencerme de lo contrario, permitidme que os lo diga, y yo, hombre corrompido, libertino, entiendo que es contra naturaleza. ¡Y cuánto más arraigada no estaría esta convicción en mi ánimo si no estuviese tan pervertido! Es un acto contra la naturaleza para toda joven pura, igual que para un niño. Una hermana mía se casó, siendo muy joven, con un hombre que tenía doble edad que ella y que hasta entonces había llevado la vida propia de los libertinos, y recuerdo cuán grande fue nuestro asombro al ver que le abandonaba durante la noche de la bodas y que, pálida y temblorosa, nos dijo que por nada del mundo podría contarnos lo que exigían de ella. ¿Y llamáis natural a esto? Comer sí que es natural; comer es una satisfacción, una función agradable que puede llevarse a cabo sin que uno se avergüence, y en cuanto al otro acto, no hay más que repugnancia, vergüenza y dolor. No, no es natural, y adquirí la convicción de que una joven lo teme siempre. Una muchacha joven y pura desea hijos; hijos, sí, pero un hombre, no.

—Entonces —observé con mucho asombro—; ¿cómo perpetuar el género humano?

—¿Y acaso es necesario perpetuarlo? —replicó con brusquedad.

—Sin duda, porque de otro modo no existiríamos.

—¿Y para qué hace falta que existamos?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker