Cuentos populares
Cuentos populares —¡No te irás! —gritó el muchacho, trepando por donde él. El mono le hacÃa subir, subir…; pero el niño no renunciaba a la lucha. En la cima del mástil, el mono, sosteniéndose de una cuerda con una mano, con la otra colgó el sombrero en la más elevada cofa y desde allà se echó a reÃr mostrando los dientes.
Del mástil donde estaba colgado el sombrero habÃa más de dos metros; por lo tanto no podÃa cogerle sin grandÃsimo peligro. Todo el mundo reÃa viendo la lucha del pequeño contra el animal; pero al ver que el niño dejaba la cuerda y ponÃase sobre la cofa, los marineros quedaron paralizados por el espanto. Un falso movimiento y caerÃa al puente. Aun cuando cogiera el sombrero no conseguirÃa bajar.
Todos esperaban ansiosamente el resultado de aquello. De repente alguien lanzó un grito de espanto. El niño miró abajo y vaciló. En aquel momento el capitán del barco, el padre del niño, salió de su camarote llevando en la mano una escopeta para matar gaviotas. Vió a su hijo en el mástil y apuntándole inmediatamente, exclamó:
—¡Al agua!… ¡Al agua, o te mato!… —El niño vacilaba sin comprender—. ¡Salta, o te mato!… ¡Uno, dos!… —Y en el momento en que el capitán gritaba—: ¡Tres!… —el niño se dejó caer hacia el mar.