Cuentos populares

Cuentos populares

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Iván cogió un puñado de oro y lo tiró a las muchachas.

—¡Pero, padrecito…!

Y admiradas, se tiraron al suelo para recogerlo.

Los mujiks también acudieron, y se quitaban unos a otros las monedas de oro. Una pobre anciana corrió peligró de morir aplastada. Iván se reía.

—¡Oh, pequeños imbéciles! ¿Por qué hacéis daño a una babuchka[8]? ¡Tened más cuidado! Os daré cuanto queráis.

Y volvió a echarles puñados de oro. Tenía en torno suyo a una gran muchedumbre. Iván había vaciado la criba, y aun le pedían más. Entonces dijo:

—No; no hay más. Otro día volveré a daros. Y ahora, ¡bailemos y cantemos!

Las jóvenes empezaron a cantar.

—No son bonitas vuestras canciones —les dijo—, ¿no sabéis otras?

—¿Acaso las sabéis vos mejores? —le contestaron.

—Desde luego. Vais a oírlas.

Y, al decir esto, se fue a la era, cogió una gavilla, y, según se lo había enseñado el diablillo, sacudió las espigas sobre el suelo.

—¡Ea! —dijo—. «Mi esclavo manda que dejes de ser gavilla y que cada una de tus espigas se truequen en soldados».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker