Cuentos populares
Cuentos populares Y el diablo anunciĂł al pueblo que todos los imbĂ©ciles debĂan alistarse como soldados, y que cuantos se resistieran serĂan condenados a muerte.
Los imbéciles se fueron a ver al voivoda:
—Nos dices —expusieron—, que si nos negamos a ser soldados, el Zar nos ejecutará. Pero no nos dices qué será de nosotros cuando seamos soldados. Parece que también se les mata.
—Si, también sucede esto.
Al oĂr los imbĂ©ciles esta respuesta, se obstinaron en su negativa.
—No seremos soldados —gritaban—. Preferimos morir en casa, puesto que también a los soldados matan.
—¡QuĂ© imbĂ©ciles sois! ¡QuĂ© imbĂ©ciles! —repetĂa el diablo— A los soldados se les puede matar, pero tienen probabilidades de poder escapar; mientras que, si no obedecĂ©is, Iván, de seguro, os ejecutará.
Los imbéciles, después de reflexionar, fuéronse en busca de Iván y le dijeron:
—Un voivoda nos manda que nos hagamos soldados y nos dice: «Si os hacéis soldados, no es seguro que os maten; y si no queréis serlo, Iván os matará seguramente». ¿Es eso cierto?
Iván soltó la carcajada.
—Pero ÂżcĂłmo me las compondrĂ© —les dijo— para mataros yo solo a todos? Si no fuera imbĂ©cil, os lo explicarĂa; pero ni yo mismo acierto a entenderlo.