Cuentos populares
Cuentos populares «No podré deciros cuál es la causa de todo este razonamiento. Muchas veces me he preguntado si será el interés el motivo de todo, pero siempre he rechazado la idea, y he aquí por qué: Muchas personas me consideran propiedad suya, y, sin embargo, no se sirven de mí; no son ellas las que me alimentan y me cuidan; las que lo hacen son extraños a quienes no pertenezco: palafreneros, cocheros, etc.
«Transcurrió mucho tiempo antes de que me diera cuenta cabal y clara de la palabra “mío”, a la que tanta importancia dan los hombres, pero hoy puedo aseguraros que no tiene otra significación que un instinto bestial al que ellos dan el nombre de “derecho de propiedad”.
«Un hombre dice: “mi tienda”, y jamás pone en ella los pies; o bien: “mi almacén de ropa”, y no toma nunca un metro de paño para sus necesidades. Hay hombres que dicen “mis tierras”, sin haberlas visto nunca. Los hay también que emplean la palabra “mío”, aplicándola a sus semejantes, a seres humanos a quienes jamás han visto, y a los cuales causan todos los daños imaginables: dicen “mi mujer” al hablar de una mujer que consideran como propiedad suya.