Cuentos populares
Cuentos populares —En toda la aldea no hay otro como él —asintió ella con orgullo.
Esto produjo asombro a Evgueni. La idea del marido le atormentó todavÃa más a partir de entonces. En una ocasión, estando con Danila, éste le dijo abiertamente:
Mijailo me ha preguntado si es verdad que el señor vive con la mujer de su hijo. Yo le he dicho que no lo sabÃa. Además, le he explicado que es preferible que viva con el señor que con un mujik.
—¿Y él?
—Nada; ha dicho que harÃa por enterarse y que si resultaba cierto le darÃa una paliza.
«Si el marido volviese, la dejarÃa», pensó Evgueni.
Pero el marido vivÃa en la ciudad y de momento seguÃan las relaciones.
«Cuando sea necesario lo cortaré todo y no quedará nada», pensaba.