Cuentos populares
Cuentos populares No es posible explicar por qué Evgueni eligió a Lisa Ánmenskaia, de la mima manera que no es posible explicar por qué el hombre elige a una mujer y no a otra. Las causas eran infinitas, lo mismo positivas que negativas. Entre otros factores, ella no era muy rica, como las que su madre le proponía, era ingenua y tímida en las relaciones con su madre y no era ni fea ni una belleza que llamase la atención. Lo principal de todo fue que la conoció en un período en que él estaba maduro para la boda. Se enamoró porque estaba seguro de que se casaría con ella.
En un principio Lisa Ánmenskaia agradaba simplemente a Evgueni, pero cuando se decidió a hacerla su esposa se despertó en él un sentimiento mucho más fuerte, sintió que se había enamorado.
Lisa era una mujer alta, fina y larga. Todo en ella era largo: la cara, la nariz, aunque no hacia delante, sino a lo largo del rostro, los dedos, los pies. Su tez era delicada, blanca, un tanto amarilla, suavemente sonrosa; sus cabellos eran largos, rubios, suaves y rizados; sus ojos eran hermosos, claros, tímidos y confiados. Estos ojos fueron lo que más atrajo a Evgueni. Y cuando pensaba en Lisa, siempre veía ante él esos ojos claros, tímidos y confiados.