Cuentos populares
Cuentos populares —¡Que preparen el coche! —gritó Turbin al entrar en la sala del hotel, acompañado de sus invitados y de los gitanos—. ¡Sashka! No llamo al gitano, sino a mi criado. Di al maestro de postas que lo mataré si son malos los caballos. ¡Tráenos té! Zavalshevsky, ocúpate de servirlo, mientras entro al ver cómo está Ilin —añadió, saliendo al pasillo.